Ideas para hacer en Navidad

Quienes tenemos hijos pequeños sabemos que la Navidad es probablemente, junto a su cumpleaños, la época del año más esperada por ellos. Una vez que termina Halloween, a finales de octubre, mi hija Alana de cuatro años suele decirme, “mamá falta poquito para que lleguen Santa y el Niño Jesús”.

Y es que ellos saben que el mes de diciembre es sinónimo de regalos, alegría, ilusión, familia. No se trata únicamente de querer hacerles la Navidad más especial sino de “vivirla” junto a ellos, pues más allá de los obsequios y las fiestas, el objetivo primordial de estas fechas es agradecer y compartir “nuestras bendiciones”.

Por eso, ofrezco 10 ideas de actividades qué hacer con los “más chiquitos de la casa” durante el mes de diciembre:

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  1. “Hacer” o decorar el árbol de Navidad. Bien sea uno natural, uno artificial o una versión casera con materiales reciclables, lo importante es incorporar a nuestros hijos a esta tradición. Si es comprado, pueden entonces decorarlo a su gusto y si no, una opción es crear uno que sea “a prueba de niños pequeños”. Una amiga, mamá de un niño de 13 y una niña de 7 años instauró en su casa la tradición del “árbol de los valores”. Básicamente dibuja la silueta de un pino en algún vidrio de su casa e invita a sus hijos a escribir con marcadores aquellos valores propios o necesarios en su familia “generosidad, respeto, humildad”. Una alternativa para los más “bebés” es un árbol de fieltro. Se recorta la figura de un árbol de Navidad en fieltro verde, se pega de una pared y se recorta en fieltro de colores distintos adornos. El “secreto” es que “el fieltro se pega del fieltro” y así nuestros niños pueden quitar y poner los “adornos” a su libre voluntad.
  1. Decorar la casa con sus “propios arreglos”. Diciembre dura 31 “largos días” en los que los niños se muestran ansiosos ante la llegada de “Santa” y las “festividades” por venir. Por eso, para hacer más entretenida la “espera”, podemos crear con ellos adornos para decorar el arbolito o nuestro hogar. Con materiales desechables, cartulinas de colores, pinturas, botones, paletas de helado, rollos de papel higiénico, retazos de tela, pabilo y similares podemos crear toda una gama de personajes navideños: renos, muñecos de nieve, angelitos, santas, duendes y mucho más. Es cuestión de darle “rienda suelta” a la creatividad y buscar ideas en Google o las redes sociales (en especial Pinterest).
  1. Comenzar la tradición de “El Duende de la repisa” (The Elf on the Shelf). Se trata de un muñeco en forma de duende que viene en una caja junto a un cuento. Lo fascinante del objeto realmente es la “leyenda” que se “esconde” detrás. Supuestamente el duende es un enviado de Santa desde el Polo Norte que llega a casa para espiar cómo se portan los niños. Cada familia debe darle un nombre a su duende y así éste viajará cada noche al “hogar de San Nicolás” para contarle cómo se comportan los pequeños. Así, la idea es que los padres inventen situaciones graciosas o “aventuras” ficticias que el duende emprende mientras los niños duermen. En la mañana nuestros hijos descubrirán a su duende dentro de una caja de cereal o galletas e imaginarán que éste tuvo hambre en la madrugada. O lo encontrarán en el lavamanos y supondrán que se dio un baño nocturno. Está a la venta en Amazon y además está disponible una película que cuenta la historia. Si no es está a nuestro alcance adquirir “The Elf on the Shelf” se puede “versionar” la tradición con cualquier adorno en forma de duende o incluso elaborarse uno casero.
  1. Crear un calendario de adviento o un conteo regresivo para Navidad. Los calendarios de adviento los recuerdo claramente de mi infancia. Los de “mi época” eran por lo general en cartón o cartulina y cada fecha tenía una “ventanita” o compartimiento que se abría dependiendo del día, desde el 1 hasta el 25 de diciembre. Es también una buena herramienta para disminuir la ansiedad hasta el nacimiento del “Niño Jesús”. Si nos gustan las manualidades una opción es crear el nuestro pues existen múltiples maneras. Aquí tres:
  • Dibujar a San Nicolás en una cartulina con 25 circulitos numerados que componen su barba. A medida que pasan los días se pega un algodón en cada circulito.
  • En un corcho o en el marco de un cuadro colocar de extremo a extremo, formando líneas, nailon o mecate. Guindar con pinzas de ropa sobres pequeños que contengan un mensaje “festivo” o inspirador o algún obsequio sencillo como dulces, jugueticos plásticos, calcomanías u otro similar.
  • Buscar 25 cajas de distintos tamaños, numerarlas y guardarlas todas dentro de una más grande. Cada una puede contener alguna actividad, manualidad o el título de un libro para leer en familia. Así recordamos que lo importante de cada uno de esos días de diciembre (y de todos lo que vengan) es vivirlos guiados por el amor.
  1. Escribirle la carta al niño Jesús o Santa. Suena como una actividad “simple” y “rápida” pero la podemos hacer tan elaborada como deseemos. Una idea es organizar una merienda en casa e invitar a los amiguitos o primitos cercanos. A cada niño le podemos dar hojas, colores, calcomanías. En internet se consiguen formatos de papelería lista para imprimir con dibujos navideños o la estampa de San Nicolás. Al terminar cada niño se la puede llevar a casa para colocar debajo del árbol o amarrarla de un globo con helio y dejarla ir al cielo.
  1. Hornear y decorar las galletas de Santa y preparar la “comida” para los renos. No soy una gran cocinera (mucho menos cuando de hornear se trata), pero los niños no son tan exigentes. Para ellos es más importante el tiempo compartido que lo sofisticado de la receta. Se puede incluso comprar galletas de formas, fondant listo, extender el fondant sobre la galleta y pintar con marcadores no tóxicos o comestibles. Otra alternativa es comprar mini “pound cakes” individuales de los que venden en el supermercado, untar con dulce de leche o crema de chocolate y decorar con “lluvia de colores”. Para la “comida de reno” utilicemos zanahorias o preparemos un “alimento mágico” en una bolsita transparente con hojuelas de avena, “lluvia de colores rojo y verdes” y escarcha en los mismos tonos. Los “antojitos” para San Nicolás y “los renos” los dejamos debajo del arbolito con la carta de Navidad o en Nochebuena.  A los niños les dará ilusión despertarse la mañana siguiente y ver que los “manjares” han desaparecido.
  1. Organizar una sesión de fotos con nuestros “bebés”. Ya sea que las fotos las tomemos nosotras mismas, un conocido o un profesional podemos intentar crear un “set navideño” con un arbolito, luces u otros detalles. Es una tradición que si se mantiene en el tiempo sirve como registro fotográfico de la familia y su evolución. Por ejemplo, desde que Alana tenía nueve meses nos hemos tomado una foto cada Navidad en la fiesta del trabajo de mi esposo. El año pasado fue nuestro cuarto año y llevamos a Joaquín que ahora tiene un año pero en ese momento tenía tres meses.
  1. Decorar y rellenar la bota de navidad. Si bien al igual que muchas otras no es una tradición propia de nuestra cultura, a los niños les divierte. La bota la podemos hacer o comprar, decorar y posteriormente guindar en algún lugar de la casa. Cada día la rellenamos con algún detalle pequeño o colocamos allí los regalos del 25 de diciembre. Si jugamos al “amigo secreto” en familia, ese puede también ser el lugar dónde nos deje los regalos.
  1. Hacer tarjetas de Navidad para amigos y familiares. Además de ser una manualidad que a los niños les encanta también es una forma de enseñarles a nuestros hijos la importancia de valorar y agradecer nuestros afectos más cercanos. Con cartulina, hojas en blanco, marcadores y escarcha crearemos maravillas que posteriormente los pequeños entregarán (o enviarán por correo) a sus abuelos, tíos y amigos.
  1. Leer o “hacer” su propio cuento de navidad. Las librerías locales ofrecen una selección de títulos de Navidad cuando se acerca el mes de Diciembre. Algunos de nuestros títulos preferidos son “El expreso Polar”, “Un día en Navidad” (de Salvador Garmendia), “Santa o el niño Jesús: ¿Quién trae los regalos de Navidad?” Sin embargo si adquirirlos nuevos no es una opción podemos jugar a hacer “el cuento de navidad de la familia”. Para elaborarlo solo necesitamos un block de dibujo, fotos de nuestra familia, marcadores, tijeras y una historia que contar..
@agobiosdemadre