Entrena tu cerebro para gestionar el estrés durante las fiestas

Se acercan las fiestas y ya nuestro cerebro comienza a elaborar escenarios, nuestras agendas comienzan a llenarse de tareas (más de las que ya tenemos) y es “normal” que así como todo está acelerado, nuestra sensación de estrés comience por estos días.. ¿resuena para ti?

Comprender cómo funciona nuestro cerebro puede ayudarnos a gestionar de manera más asertiva nuestra sensación de ansiedad. Puedes pasar de “sobrevivir” a “disfrutar” aprovechando los sistemas de aprendizaje del cerebro.

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¿Cómo aprende nuestro cerebro a responder al estrés de las fiestas? Vamos a usar una experiencia cotidiana como ejemplo: La comida

Nuestros cerebros aprenden en un proceso de tres pasos:

  1. Vemos algunos alimentos que lucen muy apetecibles y nuestro cerebro dice energía para sobreviv Este es un aprendizaje que traemos desde aquellos tiempos en los que la comida era escasa, así que descuide, todos tenemos esa misma instrucción grabada.
  2. Comemos la comida y encontramos que sabe deliciosa.
  3. Nuestros cuerpos envían una señal a nuestro cerebro diciéndole: “recuerda lo que estás comiendo y dónde lo encontraste”.

De esta manera, establecemos una memoria dependiente del contexto, y aprendemos a repetir el proceso luna y otra vez. Vemos comida, comemos la comida. Nos sentimos bien. Repetir. (Estímulo, comportamiento, recompensa)  Simple, ¿verdad?

Después de un tiempo, nuestro cerebro evolucionado nos dice: “Oye, puedes usarme para algo más que recordar dónde está la comida”. La próxima vez que te sientas mal, ¿por qué no intentas comer algo bueno para que te sientas mejor?

Así, agradecemos a nuestros cerebros la gran idea, iy de inmediato comenzamos a registrar en nuestra memoria que si comemos chocolate o helado cuando estamos enojados o tristes nos sentiremos mejor. Y con este aprendizaje, se desvía el curso natural de la señal de hambre y es ahora la emoción la que desencadena las ganas de comer.

Esto se llama aprendizaje basado en la recompensa. Aprendemos en base a las recompensas que obtenemos de nuestros comportamientos. Cuanto más hacemos esto, se refuerza en nuestra memoria, se registra en nuestro cuerpo y allí está… nace un hábito.

Ahora bien, el estímulo del hambre se mantiene, no crea que desaparece por completo, sin embargo, estos nuevos hábitos, se manifiestan con más fuerza cuando estamos agotados física y emocionalmente y eso generalmente ocurre en esta época, durante las fiestas de fin de año,  cuando tenemos todas estas cosas adicionales que hacer: ir de compras, adornar la casa, organizar fiestas, asistir a fiestas, reunirse con la familia, poner “cara feliz” para mostrar a todos que somos la anfitriona perfecta y paro aquí pues la lista es casi interminable. No es de extrañar entonces que no podamos resistirnos a esa galleta de chocolate, la torna de navidad el postre de la abuela incluso estando completamente satisfechas.

Afortunadamente, si sabemos cómo funcionan nuestros cerebros, podemos trabajar con ellos para no quedar atrapados en estos bucles de hábitos que aumentan nuestra ansiedad y nos desconectan de nuestra familia y amigos. Incluso podemos aprovechar el proceso que impulsa el comportamiento: podemos “hackear” el sistema de aprendizaje basado en recompensas.

Y así es como podemos hacerlo. En lugar de luchar contra nuestros cerebros, o forzarnos a tratar de no estar ansiosos durante las vacaciones, aprovechamos este proceso de aprendizaje basado en la recompensa natural. Pero añadimos un toque de curiosidad. En otras palabras, ¿qué pasaría si simplemente tuviéramos curiosidad por lo que estábamos haciendo en ese momento, en lugar de ir habitualmente en piloto automático y hacer lo que siempre hacemos? por ejemplo: comer aunque esté llena..

El ejercicio sería así: Cuando estés comiendo esa galleta extra, el segundo plato de postre o eso que comes por comer… respira profundamente y con la curiosidad del cerebro, explora las sensaciones que experimentas cuando lo estás haciendo… por ejemplo… Qué tan bien sabe cada bocado? ¿Sabe mejor (o peor) que el anterior? ¿Cómo se siente tu cuerpo? Hay presión en el abdomen? ¿Puedes respirar con facilidad? y así haz un registro de todo lo que ocurre cuando estás comiendo….

Sé que con este ejercicio podrás pasar del conocimiento a la sabiduría de tu cuerpo y eso es la llame maestra para salir del ciclo y usar este comportamiento a tu favor. La paradoja aquí es que la atención plena consiste simplemente en interesarse y acercarse a lo que realmente está sucediendo en nuestros cuerpos y mentes en un momento dado. Es esta voluntad de volcarnos hacia nuestra experiencia en lugar de distraernos o hacer que nuestra ansiedad desaparezca lo más rápido posible. Y esta voluntad de volvernos hacia nuestra experiencia está respaldada por la curiosidad, que en sí misma es gratificante. Así que de ahora en adelante, te invito a cultivar esa calidad innata de nuestro cerebro para hacer que las fiestas sean livianas y gratas para todos.

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@cocinasegura